Artistas

1931 – 1998

Eduardo Audivert se inició como grabador y desde hace más de una década encontró en la acuarela su técnica definitiva. El 21 de este mes concluyó en Colección Alvear su última exposición, un magnífico conjunto de obras inspiradas en el paisaje del Rosedal, que merecieron el elogio unánime de la crítica y el público.

En las últimas semanas, a pesar de su enfermedad, se encontraba con tantas ganas de trabajar que recibió con alegría el encargo de pintar el edificio de La Nación .

Nacido en Buenos Aires el 2 de agosto de 1931, su padre, Pompeyo Audivert, fue un eximio grabador que le enseñó el oficio y el amor por el arte. De joven concurrió al taller de Demetrio Urruchúa y completó su formación en el Instituto Superior de Arte de la Universidad de Tucumán, donde fue discípulo de Lino Enea Spilimbergo.

A lo largo de los últimos 40 años expuso en nuestro país y en el exterior: entre 1992 y 1994 sus obras se presentaron en las principales ciudades de los Estados Unidos y en 1995 se mostraron en Suecia y en Noruega. Recibió importantes reconocimientos, como el primer premio de la Bienal Latinoamericana de Grabado (1979) y la máxima distinción de un concurso de Murales para la ciudad (1983).

Además, durante diez años tuvo una reconocida gestión al frente de la Escuela Superior de Bellas Artes Ernesto de la Cárcova. Sus restos serán conducidos al cementerio Jardín de Paz, en Pilar, donde recibirán sepultura.